Todos tenemos una luz, pero nada en nuestras vidas llega propiamente a nuestras manos, siempre vamos caminando con un rumbo, siempre vamos recto y tal vez no podamos ver la luz, muchas veces solo basta con una persona para conocer la luz, tu luz interior eso que te hace brillar como otra estrella en el universo, tambien pueden muchas personas sacarte del camino en el que ibas directo a la luz, pero al final de todo, al final de tu vida, puedes estar feliz de decir, tengo la luz, mi luz propia, en mis manos.Esta luz, te da seguridad, te da felicidad, es lo que le faltaba a tu vida, no alejara los problemas, pero te hara mas fuerte a aforntarlos, claro esta también que esta luz se puede apagar, no es eterna, pero es tu deber mantenerla encendida, volverla a encender, o buscar una nueva luz, eso sera emprender otro camino.
Nuestra luz, puede ayudar a otras personas, sus rayos fuertes pueden iluminar a los que queremos, y esto hace mas grandiosa la luz, mirar las estrellas, mirar la luz de otras personas, ayuda, puede ser una linda enfermedad, algo contagioso eso de encender la luz de cada persona.
La luz no destruye la oscuridad, solo la desplaza y grandiosamente, la luz nos permite ver con mas claridad la vida, y podemos ver las alegrías que nos trae, la gente genial que nos rodea, y así mismo nos permite ver la gente que nos quiere hacer mal.
Quisiera gritar, tengo mi luz completa! pero no puedo porque no tengo lo que mas deseo, sin embargo mi luz es grande, demasiado, y me da mucha felicidad.
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